Editorial. Italia, por tercera vez consecutiva si asistir al Mundial
La noticia del fútbol mundial se dio este miércoles 31 de marzo, al conocerse la eliminación de la selección azzurri del próximo Mundial de Fútbol a realizarse a partir del 17 de junio venidero.
Y es que, de la otrora selección italiana que asustaba y campeona del mundo en cuatro ocasiones: 1934 como anfitriona, 1938 (Francia), 1982 (España) y 2006 (Alemania), no queda absolutamente nada, marcar tres ausencias consecutivas (2018, 2022, 2026), ha representado una verdadera debacle al fútbol de la llamada selección “La Nazionale”.
Italia, un gigante que ya no asusta
La eliminación de Italia del Mundial 2026 no es una sorpresa: es la confirmación de una decadencia que lleva años gestándose. La derrota ante Bosnia en la repesca —otra vez en penales, otra vez en el último suspiro— no solo deja a la “Azzurra” fuera de la Copa del Mundo, sino que la instala en una crisis histórica sin precedentes.
Italia, cuatro veces campeona del mundo, acumula ya tres ausencias consecutivas, algo impensable para una selección que durante décadas fue sinónimo de jerarquía, orden táctico y carácter competitivo.
Del miedo del rival… al respeto perdido
Hubo un tiempo en que enfrentar a Italia significaba lidiar con la experiencia, la defensa férrea y una mentalidad inquebrantable. Hoy, en cambio, es un equipo vulnerable, irregular y emocionalmente frágil.
La expulsión de Bastoni, los errores en los penales y la incapacidad para sostener la ventaja son síntomas, no causas. Este equipo compite… pero no gana. Resiste… pero no impone. Y en el fútbol moderno, eso es insuficiente.
Una crisis estructural, no circunstancial
El problema de Italia no está en un partido ni en un entrenador. Es más profundo:
· Falta de renovación real en el talento joven
· Exceso de jugadores extranjeros en su liga
· Pérdida de identidad futbolística
· Proyectos cortoplacistas en la federación
Expertos señalan que ni siquiera el título de la Euro 2020 logró tapar estas grietas estructurales.
Gattuso: símbolo de lucha… en medio del naufragio
El técnico Gennaro Gattuso pidió disculpas tras la eliminación, reflejando el sentir de todo un país. Pero su figura también simboliza algo más: la nostalgia de una Italia que vivía de su carácter, pero que hoy necesita mucho más que actitud para competir.
Un gigante dormido… o en decadencia
Lo más preocupante no es quedar fuera del Mundial. Es que empieza a parecer normal. Italia no juega una Copa del Mundo desde 2014. Han pasado más de 10 años sin el máximo escenario del fútbol.
Y en ese tiempo, otras selecciones han crecido, evolucionado y tomado su lugar.
En Conclusión
Italia ya no es el gigante que imponía respeto; es un nombre histórico atrapado en el pasado. La pregunta no es por qué quedó eliminada, sino cuándo dejó de ser competitiva.
Si no hay una revolución profunda —en formación, identidad y estructura— la Azzurra corre el riesgo de convertirse en un recuerdo glorioso… y nada más.
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